Ejercicio terapéutico para pacientes oncológicos

Se ha demostrado científicamente que el ejercicio físico es una importante herrramienta para paliar aquellos efectos secundarios inducidos por el tratamiento y la enfermedad (osteoporosis, sarcopenia, fatiga, dolores articulares, etc.), siendo éste, en muchas ocasiones, el único tratamiento no farmacológico eficaz.

Si entendemos la enfermedad como una línea continua en el tiempo, podremos comprender mejor la importancia del ejercicio físico en cada una de las fases del cáncer. Al igual que existen fármacos y dosis exactas en función del tipo de cáncer, paciente, fase, etc., también existen ejercicios y dosis exactas en función de las mismas variables.

Nuestros servicios se centran en el análisis y la medición de los diferentes efectos secundarios de nuestros pacientes. Con ello planteamos unos objetivos e implementamos un plan de acción, contextualizando la enfermedad y la experiencia previa de la persona con el ejercicio físico.

Realizamos planes adaptados y personalizados de ejercicio físico para reducir efectos secundarios y mejorar la calidad de vida del paciente

La actividad física en cada fase y sus beneficios

1- El ejercicio desde el momento del diagnóstico hasta el inicio del tratamiento

Se trata de un momento clave, absolutamente infravalorado y habitualmente mal aprovechado. La tolerancia al tratamiento depende, en gran medida, del estado de salud con el que lleguemos al inicio de este. Por tanto, es fundamental que aprovechemos esos días/semanas para mejorar nuestra capacidad física.

2- El ejercicio durante el tratamiento

Durante el tratamiento se generarán efectos secundarios adversos que reducirán la calidad de vida, la independencia y la funcionalidad de la persona.

Por ejemplo: la fatiga asociada al cáncer. Es una fatiga especial, sobredimensionada ante cualquier esfuerzo y que, a diferencia de la fatiga común, no desaparece durmiendo o con descanso, pero si puede ser reducida o mitigada por medio de ejercicio físico.

También el dolor articular general producido por terapias hormonales, la pérdida de movilidad en zonas tratadas, ya sea por la cirugía o por la radioterapia, la neuropatía, la pérdida de coordinación y equilibrio (que aumentan el riesgo de sufrir caídas) son claros ejemplos de efectos secundarios cuyo mejor y en ocasiones único tratamiento es el ejercicio físico terapéutico.

Es más, la tolerancia a la toxicidad de la quimioterapia está directamente relacionada al estado muscular del paciente. Cuando este es muy pobre (sarcopenia) se convierte en un factor limitante para la continuidad o la gestión de las dosis del tratamiento.

3- El ejercicio en supervivientes del cáncer

Afortunadamente hoy en día, los porcentajes de supervivencia en la mayoría de los tipos de cáncer son cada vez mayores, llegando incluso al 90% en algunos tipos de cáncer, como el de mama.

A nivel vascular, por ejemplo, el entrenamiento nos hace más resistentes a la aterosclerosis – depósitos de placas de grasas, colesterol, calcio y otras sustancias que se encuentran en la sangre dentro de las arterias- y, por lo tanto, mejora la hipertensión arterial (HTA).

Las adaptaciones que produce el ejercicio físico en el sistema cardiovascular y sus beneficios para la salud son múltiples, ya que un corazón entrenado tiene más facilidad para seguir funcionando en caso de que se produzca un taponamiento en una arteria.

También el sistema neurológico se ve beneficiado mediante la regulación del sistema nervioso a la baja y, por tanto, haciéndonos más resistentes a las arritmias.

Para terminar, debemos hablar de otra de las secuelas más potentes y destructivas de los tratamientos del cáncer: la debilidad mineral ósea que, en un estado avanzado, conocemos como osteoporosis. Una vez más el ejercicio nos ayuda a contrarrestar este efecto mediante las denominadas actividades osteogénicas, es decir, constructoras de hueso.

Programa del Hospital Victoria Eugenia para pacientes oncológicos

El equipo de especialistas estará en continuo contacto y coordinación con el resto de profesionales que atienden al paciente y seguirá sus directrices según evolución y resultados de pruebas médicas realizadas.

Evaluación inicial

Se realizará una evaluación inicial donde se realizara entrevista y se planteará su programa de ejercicio físico.

Programa personalizado de ejercicios

Los programas serán personalizados, a elegir entre un mínimo de un día semanal y máximo 5, durante 1 mes. Al cabo del mes, el paciente puede continuar realizando las sesiones en el centro, o bien, seguir el programa previamente pautado en su domicilio o instalación deportiva habitual, con una revisión mensual para su evaluación y cambio de programa.

Importe ejercicio terapéutico para pacientes oncológicos

Los suscriptores de la tarjeta sanitaria del Hospital Victoria Eugenia pueden beneficiarse de unas tarifas especiales en este servicio:

  • Bono de 5 sesiones: 120€

  • Bono de 10 sesiones: 232€

  • Bono de 20 sesiones: 432€

  • Sesiones de revisión (incluye revisión y planificación de actividad física para mes siguiente): 24€

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Solicite nuestra Tarjeta Sanitaria de manera gratuita para obtener sus ventajas.

Información Tarjeta Sanitaria HVE

Ejercicio terapéutico Sevilla – Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

Ejercicios terapéuticos para pacientes oncológicos

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Unidad de Medicina del Deporte

Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja

Fisioterapeuta Sevilla Regina Antón