El 28 de julio de cada año, la OMS y sus asociados conmemoran el Día Mundial contra la Hepatitis con el objetivo de acrecentar la sensibilización y la comprensión de la hepatitis viral y las enfermedades que provoca. Este día tenemos la oportunidad de impulsar iniciativas para aplicar la primera Estrategia mundial del sector de la salud contra la hepatitis víricas 2016-2021.

El Día Mundial contra la Hepatitis se fijó el 28 de julio en honor del descubridor del virus de la hepatitis B, Profesor Baruch Samuel Blumberg, galardonado con el Premio Nobel, nacido ese día.

Virus de la hepatitis

Los virus de la hepatitis A, B, C, D y E pueden causar infección e inflamación grave y crónica del hígado, que a su vez puede dar lugar a cirrosis y cáncer del hígado. Estos virus representan un importante riesgo sanitario mundial, reflejado en los 240 millones de personas que padecen infección crónica con el virus de la hepatitis B, y unos 150 millones con el de la hepatitis C.

Eliminar la Hepatitis, objetivo final

Pasar de la sensibilización al compromiso y la acción, a fin de afrontar la “epidemia silenciosa” de la hepatitis viral y eliminarla

Millones de personas padecen hepatitis viral y muchos otros millones están expuestos al riesgo de contraer la infección. La mayor parte de las personas que padecen infección crónica con el virus de la hepatitis B o C no son conscientes de estar infectadas con el virus. Por lo tanto corren el riesgo de desarrollar una enfermedad hepática crónica grave, y sin saberlo pueden transmitir el virus a otras personas. Aproximadamente un millón de personas muere cada año por enfermedades relacionadas con la hepatitis viral, en la mayoría de los casos por cirrosis y cáncer del hígado.

El Día Mundial contra la Hepatitis ofrece una oportunidad para centrar la atención en medidas específicas tales como:

  • Potenciar y aprovechar el compromiso político tras el refrendo oficial de la Estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas en la Asamblea Mundial de la Salud de 2016.

  • Fortalecer las actividades de prevención, detección y control de la hepatitis viral y sus enfermedades conexas

  • Aumentar la cobertura vacunal contra la hepatitis B e incorporar la vacuna en los programas nacionales de inmunización

  • Coordinar una respuesta mundial contra la hepatitis

Hepatitis, epidemia silenciosa

A pesar de que la carga de morbilidad relacionada con la hepatitis es muy alta en la mayoría de los países, el problema no se ha encarado de forma integral por muchos motivos. Entre ellos el hecho de que la mayor parte de las personas no desarrollan ningún síntoma cuando contraen la infección, y suelen no tenerlos durante decenios, hasta que desarrollan la enfermedad hepática crónica. Conjuntamente, esos factores han provocado la “epidemia silenciosa” que experimentamos en la actualidad.

Además, la hepatitis viral supone una pesada carga para los sistemas de salud, en razón de los elevados costos que entraña el tratamiento del cáncer del hígado y la insuficiencia hepática derivada de la cirrosis. En muchos países la insuficiencia hepática derivada de la hepatitis viral es la principal causa de trasplantes de hígado. Este tratamiento extremo es muy costoso, y puede ascender fácilmente a cientos de miles de dólares por persona.

Fuente: Organización Mundial de la Salud, Día Mundial contra la hepatitis: eliminar la hepatitis
Hepatitis, una epidemia silenciosa