Por Javier Alonso Alfonseca

Unidad de Nutrición y Composición Corporal del Centro Andaluz de Medicina del Deporte

Las ayudas ergogénicas son todo aquel artificio (sustancia o método) que mejora el resultado competitivo del deportista: mejoras en las técnicas de entrenamiento, en el aspecto psicológico, biomecánico, dietético, etc.

El objetivo de este artículo consistirá en el estudio de aquellas medidas nutricionales que puedan mejorar el rendimiento físico del deportista.

 ANABOLIZANTES E INDUCTORES

Anabolizantes suplementos deportivos nutricionales

  •  Vanadio

Se trata de un mineral esencial del que se requieren cantidades mínimas (10-30 microgramos/día) y que se relaciona con una mayor captación de la glucosa porque potencia la acción de la insulina; con un aumento del transporte de aminoácidos al músculo esquelético y con un efecto sobre la lipólisis.

Estas acciones y fundamentalmente la de inducir un mayor transporte de aminoácidos a nivel muscular no han sido demostradas en deportistas. Además, su ingesta a largo plazo no está carente de efectos secundarios (calambres musculares, depresión, efectos pro-oxidantes, etc.).

  • Cromo

Mineral esencial relacionado con el metabolismo de la glucosa (cofactor de la insulina) y que regula los niveles de glucosa en sangre, el control sobre el apetito y que modula los niveles de lípidos en sangre. La cantidad diaria recomendada es de 0,1 miligramo/día. Aunque existen pruebas indirectas de su posible deficiencia en el hombre por aumento de sus pérdidas (dietas muy ricas en azúcares sencillos), no existe ningún estudio que demuestre la utilidad de su suplementación en deportistas; además ingestas altas de este mineral se han relacionado con alteraciones de la memoria, anemia, daño en el  DNA a nivel celular incluso un caso de rabdomiolisis (grave alteración muscular) en un culturista que tomaba dosis muy elevadas.

  • Boro

Se trata de otro mineral (elemento traza nutricional) al que se le han atribuido propiedades anabolizantes por su supuesta acción elevadora de las hormonas esteroideas endógenas, como resultado de su suplementación.

Otros trabajos le atribuyen un papel importante en procesos artríticos, mejoras del perfil lipídico y en determinadas funciones cerebrales. Se necesitan nuevos estudios que clarifiquen estas supuestas acciones, así como sus requerimientos en el hombre.

  • Ácido Ferúlico y Gamma orizanol

El gamma orizanol es una sustancia derivada del aceite de arroz, que consta de dos partes, siendo una de ellas el ácido ferúlico, compuesto derivado del ácido fenólico presente en la fibra dietética (salvado de arroz). Se le han atribuido propiedades antioxidantes (ácido fenólico), así como la capacidad de incrementar los niveles de testosterona, hormona del crecimiento y endorfinas (lo que reduciría la percepción de fatiga). Tienen el inconveniente de presentar una escasa absorción intestinal, por lo que sus supuestos efectos ergogénicos (y los tóxicos) son casi inapreciables.

  • Tríbulus Terrestres

Es una planta perteneciente a la herboterapia tradicional, que posee un alto contenido en fitosteroides, flavonoides, alcaloides, glucósidos y saponinas. Diferentes estudios (casi todos ellos procedentes de empresas búlgaras y chinas) le atribuyen el poder de incrementar los niveles de testosterona, LH, FSH y estradiol (por lo que fue utilizada en el tratamiento de las disfunciones sexuales), hecho que motivó su utilización en deportistas varones por el supuesto incremento de testosterona. No hay ningún estudio serio que demuestre tales aseveraciones. Por otro lado existen evidencias de su no inocuidad, al detectarse efectos neuro y hepatotóxicos.

  • Smilax (zarzaparrilla)

Planta trepadora de países cálidos rica en aceites esenciales, almidón, sales minerales, taninos, flavonoides (lo que le concede una cierta capacidad antioxidante) y saponinas con una estructura similar a las hormonas esteroideas sexuales (testosteronas y estrógenos), por lo que se le ha atribuido un efecto anabolizante. No hay ninguna evidencia que permita confirmar la conversión de esteroles de plantas en testosterona humana. La Comisión Alemana de Herboterapia ha alertado de casos de gastroenteritis, alteraciones renales y casos de interacción medicamentosa con hipnóticos y digital. Además los saponósidos “in vitro” poseen una acción hemolítica.

Es un alcaloide extraído de determinadas plantas (Rauwolfia Serpentina) y de cortezas de árboles de la familia Rubaceae, ampliamente utilizado (en Sudamérica) como “afrodisiaco” (vasodilatación en la disfunción eréctil masculina), al que se le atribuye ser una fuente exógena de testosterona y por su actividad  adrenérgica, una acción potenciadora de la cafeína y efedrina.

También se le atribuye un efecto inhibidor de la monoamino-oxidasa (MAO). No existe ningún artículo en la literatura científica que justifique su uso como ergogénico. Es más, está seriamente discutida su utilidad en el tratamiento de las disfunciones sexuales. Por último su uso no está exento de riesgos (cefaleas, nerviosismo, irritabilidad, temblores, alucinaciones, pérdida de coordinación, etc.).

  • Crisina

Se trata de un flavonoide que se encuentra en la “flor de la pasión” (Pasiflora cerulea), con una supuesta acción ansiolítica.

La justificación de su uso en el mundo del deporte viene del supuesto hecho de inducir un incremento de los niveles de testosterona, al inhibir la acción de la enzima aromatasa del citocromo P-450 (que convierte los andrógenos en estrógenos). La inhibición de la acción de dicha enzima no aumenta de forma constante los niveles de testosterona; además su capacidad de absorción es muy baja.

  • IGF-I (Factor de crecimiento tipo insulina)

Se trata de un péptido responsable de muchos de los efectos producidos por la hormona del crecimiento. Es muy utilizado en el culturismo por su supuesta capacidad de incrementar la masa muscular y la vascularización. Su consumo está prohibido en el mundo del deporte, al estar incluida en las listas de sustancias prohibidas. Además no está exenta de efectos secundarios graves, como favorecer el crecimiento de determinados tejidos e incrementar el riesgo de padecer determinados tumores, así como graves alteraciones en el metabolismo hidrocarbonato al inducir un hiperinsulinismo crónico.

 

Si lo desea, puede solicitar su cita médica con nuestros especialistas en Medicina Deportiva