Hemorroides

Dr. Luis Capitán

Especialista en Cirugía general y Aparato Digestivo del Hospital Victoria Eugenia

Las hemorroides son las patología proctológica más frecuente, el motivo de consulta más habitual de un cirujano colorrectal. Presenta un pico de incidencia entre los 45 y 65 años y tiene una elevada prevalencia que se encuentra entre un 30 a 50% de la población adulta, y de estos un 5 a un 10% requerirán algún tipo de intervención.

El TDH es una técnica revolucionaria que permite la rápida recuperación del paciente. Las molestias postoperatorias de las hemorroides son prácticamente nulas lo que permite al paciente una pronta incorporación a su vida normal.

¿Qué es el TDH?

El THD es un tipo de tratamiento de las hemorroides, terapia desarterializante hemorroidal, que consiste en la identificación mediante Doppler de las arterias que las vascularizan y su sutura. El nuevo método THD-Slide asocia a la desarterialización de las hemorroides el fruncimiento de la mucosa, lo que mejora el prolapso que acompaña a la congestión hemorroidal.

¿Qué ventajas ofrece respecto de otras técnicas?

Las ventajas del método THD-Slide son la escasez de complicaciones postoperatorias: mínimo o nulo dolor, escaso o nulo sangrado, así como la rápida incorporación a la actividad habitual del paciente.

¿Para qué casos es recomendable esta técnica?

Se puede usar en cualquiera de los grados de hemorroides, desde el primero, es decir, pequeñas hemorroides internas con mínimo sangrado y escaso prolapso, a las de grado IV, en las que aparece un prolapso hemorroidal permanente.

¿Es un tratamiento definitivo?

Es una técnica curativa que pretende la resolución del problema, aunque como todos los tratamientos tiene sus porcentajes, mínimos pero existentes, de falta de curación o de recurrencia del problema a medio o largo plazo.

¿Esta técnica tiene el mismo índice de resolución que las convencionales?

El índice de resolución a largo plazo es muy alto, aunque ligeramente inferior a la hemorroidectomía convencional. Sin embargo, la ventaja de esta técnica con respecto a otras conservadoras es que tenemos el remedio posterior de la extirpación hemorroidal, cosa que no ocurre por ejemplo con la técnica de Longo de hemorroidopexia grapada.

LAS HEMORROIDES

Causas más habituales

Las hemorroides son muy frecuentes durante el embarazo y el parto debido a la congestión pélvica que origina hinchazón de las hemorroides y los síntomas que se asocian. Pero, sin lugar a dudas, el origen más común de las mismas está en los esfuerzos defecatorios asociados al estreñimiento.

También favorece la aparición delas mismas él permanecer mucho tiempo sentados. La presencia de otrasenfermedades como infecciones del ano o la cirrosis hepática también se pueden asociar a las mismas, aunque de forma menos habitual.

Sintomatología

Normalmente nos referimos a hemorroides “internas” cuando se encuentran dentro del canal anal, y a hemorroides “externas” cuando lo hacen en la superficie del ano. Las hemorroides se suelen manifestar en forma de picor año-perianal, dolor anal al estar sentado, sangrado junto con la defecación, o en la limpieza del ano tras la misma, así como nódulos o protuberancias en dicha región.

Diagnóstico y tratamiento

En la mayor parte de las ocasiones una inspección anal o una rectoscopia practicadas en la consulta suelen ser exploraciones suficientes para llegar al diagnóstico de hemorroides. En ocasiones, puede ser necesario para su confirmación o a fin de descartar otras enfermedades recurrir a una colonoscopia.

En general, el tratamiento con pomadas antihemorroidales carece de evidencia científica y no proporcionan más que discretos alivios sintomáticos a corto plazo. La presencia de corticoides en muchas de ellas puede reducir la inflamación o la utilización de anestésicos locales, el dolor.

El uso de reblandecedores de las heces, tales como semillas de plántago, goma guar, etc., pueden reducir el esfuerzo defecatorio y la hinchazón hemorroidal.

Los baños de asiento con manzanilla amarga en agua fresca, no helada, durante 10 minutos pueden mejorar la sintomatología. El picor puede disminuir si se deja de usar ropa interior de algodón, si se elimina el papel higiénico, sobre todo si es perfumado o coloreado, y si se usan toallitas higiénicas para bebé, así como evitando el rascado.

Cuando el tratamiento conservador no mejora la situación hay que recurrir a otras opciones, entre las que se encuentran las ligadura hemorroidales o “banding”, la hemorroidopexia grapada o técnica de Longo, las terapias desarterializantes hemorroidales (THD, THD-Slide, Hemorpex) y las hemorroidectomías.

Las complicaciones más frecuentes de las hemorroides son la trombosis, es decir, la formación de coágulos en las mismas, que se acompañan de intenso dolor; el sangrado prolongado que puede dar lugar a anemia y el sangrado intenso.

Desde el punto de vista de la prevención de las hemorroides el objetivo fundamental es conseguir una defecación fácil con heces blandas. Los consejos fundamentales son la toma de una dieta rica en fibras naturales (fruta, verduras, etc.), abundantes líquidos y suplementos de fibra y reblandecedores de heces si ello fuera necesario.