Dr. Francisco Trujillo Berraquero
Responsable de la Unidad de Cardiología del Hospital Victoria Eugenia

El corazón, una máquina perfecta que debe ser cuidada

El corazón es un músculo del tamaño de un puño protegido por el tórax capaz de latir unas 100.000 veces al día impulsando 8.000 litros de sangre en 24 horas, repitiéndose esta actuación durante décadas. Por tanto,  podemos afirmar que el corazón es una maquina casi perfecta, superior a cualquier motor hecho por el hombre.

Aunque es un órgano dinámico en continuo remodelado y que se adapta a los cambios de presión y volumen de nuestro cuerpo, es muy necesario tener en cuenta que debe ser cuidado.

Las enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en los países occidentales

Destaca especialmente la cardiopatía isquémica que consiste en la formación de una placa de grasa que ocluye progresivamente la luz de las arterias coronarias (vasos que riegan al corazón). Cuando la oclusión es completa, se produce lo que denominamos infarto de miocardio (una parte del músculo del corazón muere y es sustituido por una cicatriz fibrosa).

Así como al motor de un coche lo revisamos para que dure más y sentirnos seguros en carretera, el corazón debemos de cuidarlo para mantenerlo saludable.

¿Qué deberíamos hacer con nuestro propio motor, causante de darnos la vida todos los días?

Responder a esta cuestión es lo que quiero transmitirles en el  Día Mundial del Corazón.

Los médicos sabemos que existen una serie de factores que favorecen las ECV (Enfermedades Cardiovasculares). También conocemos que el riesgo total no es la suma de riesgo de cada factor sino que se multiplican de manera exponencial. Algunos de estos factores son no modificables como la carga hereditaria, la raza, el sexo y el envejecimiento pero si existen otros factores de riesgo modificables en los que nuestra voluntad es la que manda:  tabaquismo, obesidad, control de la diabetes, colesterol y de la tensión arterial, etc… por eso hay algunos autores que afirman que estas enfermedades son más conductuales que genéticas.

Importancia de la Prevención

Sin lugar a dudas, la mejor manera de prevenir este tipo de enfermedades es actuando cuanto antes mejor, especialmente durante la infancia, favoreciendo hábitos de vida cardiosaludables como: evitar el tabaquismo, estimular la  dieta mediterránea (rica en verduras, legumbres, frutas,  pescado, cocinada con aceite de oliva, evitando el abuso de la ingesta  de bollería industrial y bebidas azucaradas) y el  ejercicio físico diario capaz de prevenir la obesidad, controlar la diabetes, mejorar el control de la tensión arterial y disminuir el colesterol.

Con estas medidas básicas, además de baratas y efectivas, conseguiremos no sólo aumentar nuestra supervivencia sino. lo que es más importante, mejorar nuestra calidad de vida.

Las enfermedades cardiovasculares son responsables del 60 % de todas las muertes en personas con diabetes.

Si lo desea, puede solicitar su cita médica con nuestros especialistas en cardiología