Especialista en Traumatología y cirugía del Hospital Victoria Eugenia

La molestia o el dolor de espalda es un problema de salud muy frecuente que puede aparecer y desaparecer durante un periodo de varios años. En la mayoría de los casos, la causa del dolor de espalda no es grave y el dolor desaparecerá con un simple tratamiento en casa y con el paso del tiempo. En otros casos, el dolor está relacionado con un proceso degenerativo de la columna que según su evolución puede terminar en una intervención quirúrgica, que debe ser realizada por un traumatólogo o neurocirujano con experiencia en cirugía de raquis.

Causas del dolor de espalda

La explicación más clara del porqué es tan frecuente el dolor de espalda está relacionado con los hábitos posturales, los esfuerzos relacionados con el trabajo y la vida sedentaria.

Las personas que padecen dolor de espalda lo describen como una punzada intensa en la zona de la espalda que empeora cuando se agachan hacia delante y se mantienen a pie quieto durante un periodo de tiempo.

El dolor de espalda puede empeorar si se asocia a una irradiación a las piernas, lo que sugiere, clínicamente hablando, una afectación de los nervios que surgen de cada espacio intervertebral habitualmente por una Hernia discal.

Aproximadamente la mitad de todos los pacientes con dolor de espalda sufren dolor agudo causado por trauma. Una contusión o un músculo desgarrado por una lesión de espalda pueden causar dolor. Los pacientes con cualquiera de estas afecciones normalmente sufren dolor asociado con la disminución de las actividades funcionales. El tratamiento a corto plazo suele tener éxito.

Tipos de dolor de espalda

Podemos clasificar el dolor de espalda atendiendo a distintas cualidades. Las más frecuentes son:

Por su duración,

  • Aguda: si dura menos de 1 mes.

  • Subaguda: si dura entre 1 y 3 meses.

  • Crónica: si dura más de 3 meses.

Por sus características,

  • Lumbalgia aguda sin radiculopatía: Dolor de naturaleza lumbar de aparición inmediata (aguda), que se puede extender por la extremidad inferior, muchas veces no más allá de la rodilla. Es producida por una torsión del tronco o un esfuerzo de flexo-extensión.

  • Compresión radicular aguda: Inflamación de una raíz nerviosa de forma aguda, en un elevado porcentaje de casos causada por hernia discal.

  • Compresión  radicular crónica: Irritación de la raíz nerviosa por el desarrollo de procesos degenerativos

  • Claudicación neurógena: dolor lumbar irradiado a miembros inferiores que obliga a detenerse el paciente por compresión de las raíces en el contexto de una estenosis de canal lumbar.

En cualquiera de los casos, es conveniente acudir a un traumatólogo.

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