Agustín Velloso

Especialista en alergología del Hospital Victoria Eugenia

El verano es una época del año en la que los niveles de polen son bajos, pero no por ello los alérgicos deben bajar la guardia ya que el verano es una época en la que se puede sufrir múltiples tipos de alergias.

En verano proliferan los himenópteros (abeja y avispa) que, en caso de ser alérgicos a ellos, sus picaduras pueden producir reacciones alérgicas graves. Aumentan también los mosquitos y algunas personas alérgicas presentan una piel muy reactiva a las picaduras de éstos, produciendo gran picor y edema local.

Además, el calor induce al consumo de frutas, que es el alimento que más alergia produce en adultos, pudiendo sufrir desde prurito bucal hasta reacciones anafilácticas graves.

Los pacientes con dermatitis atópica deben evitar el baño en piscinas ya que el cloro empeora sus síntomas. En cambio el agua de mar mejora la dermatitis atópica.

Al acudir a viviendas de playa, es normal que los alérgicos a ácaros del polvo noten un empeoramiento de los síntomas los primeros días, debido al cúmulo de polvo aunque, normalmente, suele mejorar al limpiar el hogar.

Asimismo, en verano, el sol puede producir urticaria solar y reacciones de fotosensibilidad por fármacos. Se deben usar siempre cremas solares con factor de protección alto (50).

Las personas con urticaria por frío, pueden tener brotes al sumergirse en el mar o piscinas.

Por último, debemos tener en cuenta que en verano también hay polinización de algunas plantas como la artemisia y las chenopodiaceas, por lo que los pacientes sensibilizados a estospólenes pueden  tener síntomas de rinoconjuntivitis e incluso asma.

Recomendaciones ante picaduras de avispas o abejas

Alergias de verano picaduras de avispas o abejas

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