Tratamiento de fertilidad y psicología

La ayuda psicológica en mujeres que se realizan tratamientos de fertilidad permite controlar la ansiedad, la depresión, y la falta de apoyo emocional que puede surgir en cualquier momento. Estos sentimientos tienen un efecto negativo en el día a día de los pacientes y, por lo tanto, poder contar con un apoyo psicológico adecuado es un aspecto importante a valorar a la hora de comenzar un tratamiento.

 En este sentido, iniciamos una serie de artículos relacionados con la importancia del factor psicológico durante un Tratamiento de Fertilidad, con objeto de informar y a ser posible aclarar, algunos aspectos relacionados con este tema que suscitan mucho interés.

 María Gracia León, psicóloga y responsable del Departamento de Psicología de la Unidad de Reproducción Asistida (INEBIR) del Hospital Victoria Eugenia será la encargada de esta sección.

Situaciones emocionales frecuentes durante el Tratamiento de Fertilidad

 Al iniciar un tratamiento de reproducción en las personas se pueden despertar determinadas emociones que no haya experimentado hasta el momento. La atención hacia la persona que se realiza un tratamiento de fertilidad debe ser integral y personalizada. Es por esto que se debe exigir que incluya la opción de poder trabajar con las emociones y sentimientos de cada uno.

 En INEBIR, las parejas son atendidas por un equipo multidisciplinar desde el primer momento, que no sólo se centra en los aspectos ginecológicos sino en todo aquel que pueda afectar al correcto desarrollo del tratamiento.

Las situaciones emocionales más frecuentes que se producen en este proceso son las siguientes:

  • Incertidumbre

  • Ansiedad

  • Estrés

  • Sentimiento de culpa

  • Nerviosismo

A menudo, las expectativas que despierta el tratamiento, la tensión de la espera o el temor al fracaso, pueden llevar al paciente a situaciones de estrés emocional. No sabe qué va a ocurrir, no puede conocer aún si los resultados serán o no los esperados y parece que comienzan a sobrevivir esperando a que llegue el resultado. Esto va acompañado de un sentimiento de culpa, donde la paciente se siente la única responsable del problema y de la efectividad del mismo. Así mismo durante el tratamiento, es muy común que la paciente esté especialmente pendiente de otras mujeres, conocidas o no, que se quedan embarazadas. Siente la prisa por ser madre y al mismo tiempo, la impotencia porque no depende sólo de ella.

 Lo más importante es tener consciencia de que estos sentimientos son habituales en momentos como éste, sólo debemos encontrar las herramientas adecuadas que nos ayuden a afrontar las diferentes situaciones que nos vamos a encontrar a lo largo del camino.

En este sentido, el apoyo psicológico profesional durante el proceso es clave para guiarnos a lo largo de las diferentes etapas del tratamiento.

 Hay que tener en cuenta que con el trabajo diario y las técnicas apropiadas se podrán llegar a entender estas emociones, y de esta manera, conseguir ayudar a aquellos que lo necesitan para que se centren en los detalles positivos de su vida cotidiana y esto les dé fuerzas para seguir adelante.

 

                “Aquel que tiene un porqué para vivir puede enfrentar todos los cómos.” Nietzsche.

Si lo desea puede obtener aquí más información sobre nuestros especialistas en Psicología o Reproducción Asistida (Inebir)