Jesús Velasco

Especialista en nutrición y dietética de la Unidad de medicina del deporte del Hospital Victoria Eugenia

¡Consejos para una vida saludable!

Habitualmente cuando queremos perder peso pensamos en hacer cambios muy radicales en nuestra alimentación, realizando dietas demasiadas estrictas motivadas por una prisa excesiva por conseguir nuestros objetivos. Siendo esta excesiva prisa la causante de muchos abandonos a corto y medio plazo.

“Los kilos no aparecieron en una noche, no pretendas que desaparezcan en un día”

En este breve artículo quiero darte varias pautas o recomendaciones que debes seguir antes de empezar cualquier dieta saludable, tómatelo como un periodo de adaptación.

Dieta para bajar peso: adaptación hacia una vida saludable:

  1. Equilibra la ingesta habitual y la actividad física para mantener un peso estable o que te permita la perdida en caso de sobrepeso/obesidad.

  2. Limita el consumo energético que procede de las grasas mediante, la limitación del consumo de alimentos fritos, precocinados y salsas; y la limitación del consumo de las grasas contenidas en alimentos de origen animal.

  3. Aumenta el consumo de frutas, verduras y hortalizas, legumbres, cereales integrales y frutos secos; ¡cuidado con las cantidades!

  4. Fomenta el consumo de pescado al menos 3 veces por semana.

  5. Limita el consumo de alimentos energéticamente densos y pobres en micronutrientes como: refrescos, zumos comerciales, chocolate, helados o productos de repostería.

  6. Limita el consumo de sal y consume preferentemente sal yodada.

  7. Toma 2 litros de agua al día.

  8. Realiza 5 comidas al día.

  9. Evita el “picoteo” entre horas.

  10. No engullas, realiza una adecuada masticación. Es la base para una mejor asimilación de los alimentos; además te permitirá alcanzar anticipadamente la sensación de saciedad.

  11. Utiliza métodos de cocción más saludables. Carnes y pescados: parrilla, plancha, brasa, hervidos, horneado o microondas. Verduras: horno, plancha, hervidos, vapor o microondas (siempre que sea posible comerlas crudas). Huevo: pasado por agua, escalfados, revueltos y en tortilla.

  12. Evita los “productos milagros” o “de régimen”; no siempre tienen bajo aporte calórico.

  13. Aprovecha las oportunidades que se presentan a lo largo del día para incrementar tu actividad física (subir y bajar escaleras en vez de tomar el ascensor, caminar cuando sea posible para realizar los desplazamientos, etc.).

  14. Reduce al máximo el sedentarismo durante el tiempo libre (por ejemplo, disminuyendo el tiempo de ver la televisión, o de permanecer sentado) y fomenta el ocio activo (salir a pasear con la familia o amigos, realizar las tareas de mantenimiento del hogar, etc.).

  15. Para aquellas personas que no realizan ningún tipo de ejercicio físico, se recomienda al menos 30 minutos de ejercicio físico regular, de intensidad moderada (preferentemente caminar) con una frecuencia de al menos 5 veces por semana. Posteriormente se recomienda el incremento de ejercicio físico de carácter aeróbico (marchas, carreras, natación, ciclismo, etc.).

“Empiece desde este momento a considera tu alimentación como un estilo de vida, déjate orientar por un especialista”

Si lo desea, puede solicitar su cita médica con nuestros especialistas en Dietética y Nutrición